Suaviza líneas de expresión y recupera una apariencia descansada y natural.
El Botox es un tratamiento no quirúrgico que relaja los músculos responsables de las líneas de expresión, suavizando arrugas en frente, entrecejo y contorno de ojos para lograr un rostro más descansado y natural.
Es uno de los tratamientos más seguros y solicitados en el mundo. Ya sea que busques suavizar arrugas dinámicas (las que se forman al gesticular) o aliviar el dolor y malestar de la migraña crónica, el Botox se adapta a tu necesidad específica, siempre buscando un resultado natural.
La molestia es mínima, se sienten pequeños piquetes que la mayoría de pacientes tolera muy bien.
No, cuando se aplica correctamente y en las dosis adecuadas, el resultado es natural: sigues gesticulando, solo se suavizan las líneas marcadas.
Es el mismo producto, pero la técnica de aplicación (zonas y dosis) se ajusta según el objetivo: estético o terapéutico para migraña.
Cualquier ajuste a tu tratamiento médico debe valorarse en conjunto con tu médico tratante; este procedimiento puede ser un complemento, no un reemplazo automático.
En promedio cada 4 a 6 meses para uso estético, y cada 3 meses aproximadamente cuando se trata migraña.